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lunes, 18 de abril de 2016

Reseña: Entrenar Contigo - Manuela Pigna




SINOPSIS:

Olivia es una chica dulce y simpática, pero tiene un pequeño problema: el sobrepeso. 

Durante casi toda su vida ha sido una chica gordita, el hazmerreír del colegio y no solo a causa de su tamaño; ha pasado varios años luchando infatigablemente contra la báscula, tirando la toalla cada vez que un intento resultaba fallido y resignándose a vivir para siempre con todos sus kilos de más. 

Hasta que una noche conoce a un chico especial que le da una nueva motivación para resolver su problema con la alimentación de una vez por todas y empezar a vivir su vida plenamente, empezando por cambiarse a sí misma y terminando con el proyecto de conquistar al chico en cuestión. Rodeada de unos amigos muy atentos, busca a una figura profesional que la ayude en su intento, sin saber que eso desbaratará sus planes para siempre. 

Y justo cuando todo se cumple exactamente como lo había soñado, se dará cuenta de que el destino es irónico y caprichoso y que a veces, cuando los deseos se cumplen, no se es tan feliz como esperábamos, sobre todo si mientras tanto esos deseos han cambiado, trastornados por un huracán alto y rubio difícil de ignorar… 



OPINION:

Es una novela romántica contemporánea en la que, al menos para mí, el tema principal no es el romance; creo que en este caso la autora se centra muchísimo más en problemas de peso, por decirlo de alguna forma, ya que nuestra protagonista femenina (Olly) padece de sobrepeso.

El tener problemas de peso, no tanto por malos hábitos alimenticios sino más bien por dificultades o problemas nerviosos/psicológicos me pareció bastante interesante e innovador. En una mayoría importante de las novelas en que se tratan estos problemas de peso, nos encontramos con protagonistas anoréxicas o bulímicas, cuyo problema nace en una cuestión más bien estética. Sin embargo, en el caso de Olivia, su problema con la comida estriba en los nervios que le producen ciertas situaciones, sobre todo, el estrés al que la tiene sometida su madre.

No conseguí entender a esta mujer; si bien es cierto que está acostumbrada a otros estándares físicos (pues está metida en el mundillo de la moda y eso), no considero que esto sirva de excusa para tratar a su hija como lo hace. La primera conversación que como lector presencias entre Olivia y su madre me revolvió el estómago la verdad…No creo que yo pudiese ser capaz de poner buena cara y darme la vuelta ante las cosas que su propia madre le dijo!! & entiendo perfectamente que Olivia tenga muy poca autoestima; cuando ni en tu casa te apoyan que se puede esperar del resto…?

“Como de costumbre, los pasos de mi madre me dan una especie de ansia; noto cómo el estómago se contrae, ahora me dirá algo y normalmente no es nada agradable. Trago saliva”

Algo que sorprendentemente me gustó es que en esta novela salen bastantes personajes… no se llega a profundizar demasiado en la mayoría de ellos, pero aun así creo que claramente podrían agruparse en dos puntos de vista completamente diferentes. Por un lado, los que piensan que el físico es fundamental, por no decir que es lo más importante, y del otro lado, los que pueden apreciar a nuestra protagonista sin importarles el sobrepeso que padece. Creo que en la vida real esto es exactamente igual… o estás en un grupo o estás en el otro, no son compatibles.

Lo que sí me parece posible es que aparezca alguien que te haga cambiar un poco de opinión… Este podría ser el caso de nuestro play boy favorito, Nick. Y es que después del desplante que tuvo uno de sus ligues con Olivia, y de la “reprimenda” que esta última le echó después, parece que Nick escarmentó un poquito y comenzó a ver las cosas con algo más de perspectiva y profundidad. Pero solo un poco eh… tampoco os creáis!.

 “Yo quiero cambiar, y no se puede cambiar si se siguen haciendo las mismas cosas y si se reacciona siempre de la misma manera”

Por suerte y a pesar de todo esto, Olivia va viendo poco a poco la luz gracias a su maravilloso entrenador personal, Andrea (Alias: Dios del sol) jajajaja

La verdad es que este personaje me conquistó desde el minuto uno; un tío que es guapísimo y que no se lo tiene para nada creído, que se lo ha currado y le apasiona lo que hace, que es tan agradable y educado con todo el mundo…

Tú que eres pálida luz
Eres dulces espinas
Vulnerable fuerza
Eres doliente belleza

Pero claro, no es oro todo lo que reluce y esto también tenía que ser aplicable a nuestro querido Andrea.  Por qué digo esto? Bueno, obviamente no me gustó nada su forma de actuar en ciertas ocasiones; puedo entender que nuestra Olly es mucha Olly, pero ello no es óbice para que él se “escude” de la forma en que lo hizo (una y otra vez, una y otra vez…) y mucho menos para que le den esos ramalazos de psicópata (cuando lo leáis entenderéis a que me refiero). & por si esto no fuera suficiente, la autora nos deja una última perlita para el final del libro… No me lo esperaba y se me hizo un poco desagradable la verdad = S

Sin embargo me enamoró por completo el epilogo. Creo que fue una idea muy inteligente por parte de la autora el decidir que el epilogo sea narrado por el protagonista masculino; es una buena forma de saber (un poco mejor) como piensa y siente Andrea.

Otra cosa que me pareció bastante “original” de esta novela es que no solo se ve el problema de la apariencia física y los prejuicios de la sociedad en la figura de nuestra protagonista femenina, Olivia; sino que también nuestro protagonista masculino se ve envuelto en problemas de este tipo, aunque por razones muy diferentes. Son, en realidad, las dos caras de una misma moneda: Olivia tiene problemas de peso por lo que la gente “tiende a reírse de ella”, y a Andrea lo “infravaloran” pensando que quizás no haya más a parte de un físico espectacular.

En muchas ocasiones, sobre todo en el caso de las mujeres, las cosas cambian mucho dependiendo de tu aspecto físico, llegando al extremo de conseguir un trabajo solo por ser más guapa/atractiva aunque esté menos preparada académicamente hablando. Esto es algo que pueden llegar a pensar no pocas personas… así por ejemplo, en el caso de nuestro querido Andrea, es posible que muchos se planteen si consigue las cosas únicamente por su físico o por estar o no realmente preparado.

El propio Andrea apunta que a veces se siente un poco como si fuera solamente un envoltorio, como si la gente no viese que hay algo más a parte de su apariencia física (que las chicas únicamente se le acercan porque es guapo) etc, etc.

Me parece una putada tremenda; pero me ha gustado que por una vez se aprecie esto en la figura de un hombre y no perpetuar mas según que estereotipos que favorecen el machismo.

Pero claro, no todo podía ser perfecto y maravilloso así que ahí van un par de cositas  que no me han gustado o que no me convencieron del todo:

1. En algunos momentos la autora se expresa de una forma un poco rara… no sé si quizás esto sea cosa mía pero hay frases o expresiones que no acababa de entender muy bien (aunque esto no me molestó realmente, solo era un apunte)

2. Lo que desde luego no me gustó ni convenció para nada fue la “excusa” (porque para mí no es más que eso) que la madre de Olivia da en un momento dado para justificar su comportamiento para con su hija. Lo siento, pero NO! Puede que Olivia se emocionase y lo entendiese todo pero yo no conseguí empatizar para nada…

Comprendo que lo que le pasó a esta señora no fue agradable, eso desde luego, pero creo que poco tenía que ver con la forma en la que se comportaba con su hija. Esa forma de hablarle, de decir las cosas, no era ni medio normal… para mí resultaba más que evidente que actuando así no iba a llegar a su hija y hacer que se produjese un cambio en ella. & además, si realmente esa era su intención y ella perfectamente estaba viendo que no funcionaba, porque continuar por el mismo camino durante AÑOS?? Si una cosa no funciona cambias a otra, no te empecinas como ella lo hizo…

UF NO!! Esto me cabreó sobremanera de verdad os lo digo… y que la prota la perdonase así sin más… enfin!!!


Tal vez hay diferentes formas de reaccionar a las experiencias y esta es la que tú has elegido


3. La relación romántica de los protagonistas:


¡Dios Mío! ¡Eres un erizo!
¡Un puerco espín! ¡Un cactus!
¡Llena de púas, y de espinas, y uno se pincha continuamente contigo!

Me gustó bastante en el sentido de que no fuera apresurada (como suele pasar en muchas otras novelas hoy en día); la escritora se tomó su tiempo para que los personajes se conocieran y desarrollaran poco a poco sentimientos uno hacia el otro. Se contaban sus “secretos” más íntimos o aquello que no querían confesar ante nadie más, se comportaban con naturalidad uno ante el otro…

Peeeero, muy a mi pesar, no pude acabar de creérmelo totalmente; supongo que los prejuicios y la sociedad, tal y como están hoy en día, hacen que sea un poco complicado el creer que un tipo guapísimo (un adonis total) vaya a caer rendido a los pies de una chica que padece sobrepeso. No me entendáis mal, me ha gustado leerlo y me gustaría que en la vida real también fuera posible, pero francamente lo veo poco plausible… Eso fue lo que me echó un poco para atrás en este aspecto. Demasiado idílico…



¿Qué pensáis vosotros? ¿Creeis factible una relación tan dispar, al menos en un principio?




PUNTUACION: 4/5




Love...

S!

1 comentario:

  1. Pues no tiene mala pinta el libro por lo que dices, además parece diferente (empezando por la protagonista), para salir un poco de la monotonía, y me intriga la relación con la madre...
    ¡Me lo apunto! Gracias por la reseña.
    ¡Un beso!
    Cristina.

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